Llega una nueva era

Bueno, en realidad esta nueva era ya está aquí, ya se siente, ya se ve en pequeños detalles aquí y allá. Es algo que ha estado en efervescencia y que lo va a impregnar todo en breve.

Todavía hay gente que se resiste, que está en los patrones antiguos, de hecho la resistencia es más visible que nunca, es el último coletazo del ego.

Durante siglos la humanidad ha sido presa del miedo. La supervivencia era lo importante y supervivencia implica miedo, porque estás al borde de la muerte en cualquier momento. Ese miedo se ha instalado como “normal” en nuestra sociedad. Un miedo que lo impregna todo y que genera guerras, genera “los otros”, genera identidades fuertes e inamovibles, genera estructuras fijas porque ante el miedo el control parece que es lo único que da algo de alivio. Si controlo la situación quizás puedo descansar un poco, quizás el miedo baje de intensidad. Controlo con el poder, con el dinero, con los sistemas, con la sociedad. Creo que eso me compra libertad, cuando la realidad es que me compra barrotes.

Pero las estructuras se están cuestionando: la visión de la familia, del patriarcado, de la sexualidad, de la esclavitud del trabajo, del consumismo, del capitalismo, de nuestra relación con la naturaleza. Todo se está cuestionando, y ese es el primer paso para dejarlo caer.

Algunos todavía se aferran a las viejas estructuras. Algunos siguen luchando con uñas y dientes y gritan. Siguen instalados en el miedo. Una pena… se vive tan bien sin miedo… si tan sólo lo supieran. 

No hay nada como abrir el corazón para incluir a todos los seres de esta tierra. La conexión con uno mismo, con una misma y con todo lo que te rodea desde este espacio de amor.

Sé que no es fácil de ver, no es fácil de sentir. La tele sólo nos muestra desgracias, la mayoría de las personas que vemos en televisión, en redes sociales y muchas veces también las que tenemos a nuestro alrededor sólo muestran lo peor del ser humano: envidias, avaricia, desconexión, sufrimiento. Muchas personas sólo han sentido el miedo, incluso cuando creían que sentían amor, en realidad, era miedo.

Pero también hay muchas personas que están despertando. Que salen a las calles, que ya no se sienten representadas por gobiernos que no están a la altura. Véase Chile, Ecuador, Hong Kong o Cataluña… Véase el feminismo y las manifestaciones por el clima. 

También hay una generación nueva, de personas, ¡en muchos casos mujeres! y en muchos casos ¡mujeres muy jóvenes! que ya piensan fuera del sistema y que traen formas frescas y nuevas de encarar viejos problemas. Véase Alexandra Ocasio-Cortéz y su revolución en la política de EE.UU., Greta Thunberg y su impulso en el cambio climático, Elsa y su discurso sobre ser una niña transgénero en la Asamblea de Extremadura, Sanna Marin con sus medidas progresistas para Finlandia incluyendo el querer bajar a 6 horas y 4 días la jornada laboral, Jacinda Ardern y sus objetivos climáticos para Nueva Zelanda, entre muchas otras y otros.

Sangre nueva, con ideas frescas, con emociones nuevas que traer a la humanidad y, algo muy importante, con valentía para hacerse oír. Personas que están fuera del miedo y de la división. 

¡Qué momento más emocionante! Los cambios van a llegar, eso está claro. El cambio climático va a traer cambios que no podemos ni predecir ahora mismo. La tecnología ya nos ha cambiado y traerá muchos más cambios. Los cambios van a pasar, de eso no hay duda. De hecho siempre han pasado, la única constante es el cambio, solo que ahora vienen más rápidos, más fuertes, más globales. La pregunta es, ¿desde donde quieres vivir estos cambios? ¿desde el amor o desde el miedo? ¿desde viejas estructuras o creando un nuevo mundo? Como humanidad creo que nos estamos preparando para poder avanzar, quizás por primera vez en la historia, desde un sitio de unidad y amor. Que esto tarde más o menos en llegar depende, también, de ti. Tu desarrollo personal, tu conexión, tu paz interior es la base para que esto suceda. 

Termino con mi frase favorita: Sé el cambio que quieres ver en el mundo.

Libérate de tus miedos para que el mundo se libere de los suyos.

Con amor.

Minerva Rossi.

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